
La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), comúnmente conocida como “banco malo”, en realidad no tiene un sentido tan peyorativo. Ellos mismos, en su sitio web, se definen como “una entidad creada para ayudar al saneamiento del sector financiero español y, en concreto, a las entidades que arrastraban problemas debido a su excesiva exposición al sector inmobiliario”.
La SAREB se encarga de gestionar los activos más problemáticos – de ahí que se llame “banco malo”- pero esto no implica que todos lo sean. Esta sociedad no tiene capacidad para conceder hipotecas para vender sus activos. Por ello, ha llegado a un acuerdo con diferentes bancos que se encargan de comercializar estos productos.
Las hipotecas SAREB se caracterizan por ser préstamos que tienen tipos de interés inferiores a las hipotecas tradicionales. Cuentan con un periodo de devolución superior situado en los 40 años, frente a los 25 o 30 años que suelen ofrecer las entidades actualmente. Aunque bien es cierto que esta diferencia está desapareciendo: cada vez más hipotecas dan de plazo 40 años. Otra característica diferenciadora es que permiten financiar el 100% del valor de la tasación, una alternativa para los solicitantes que no disponen de suficientes ahorros para cubrir el porcentaje restante de las clásicas hipotecas, siempre y cuando el banco considere que el deudor es solvente. Y si de comisiones se trata, en algunos casos, se obtiene una rebaja sustancial de la comisión de apertura o estudio o, incluso, la exención de las mismas.
Hay que tener en cuenta que no siempre habrá viviendas disponibles en todas las localizaciones porque están sujetas al catálogo de la inmobiliaria o pueden proceder de embargos, es decir, inmuebles de segunda mano que en algunos casos requieran de una reforma que incremente su precio.
El abaratamiento en el coste de las hipotecas ha provocado que los préstamos hipotecarios de SAREB y los de las entidades, que seguían caminos diferentes, ahora confluyan en un mismo punto y en unas condiciones similares, en cuanto a tipo de interés, por ejemplo.
Muchas entidades bancarias ofrecen este tipo de hipotecas SAREB con unas prestaciones similares a los préstamos hipotecarios que contemplan en su oferta.
Banco Popular, dispone de la Hipoteca Aliseda, un préstamo hipotecario orientado a adquirir una vivienda de la inmobiliaria Aliseda que pertenece a la entidad. Tiene unas condiciones más flexibles en relación a las hipotecas tradicionales. Permite financiar hasta el 100% del importe de la vivienda con un tipo de interés a euríbor + 0,90% durante el primer año y después, a euríbor +1,25% (1,95%TAE Variable). Un aspecto muy destacable es que está exenta de comisión de apertura y de estudio y no exige la contratación de ningún tipo de producto de vinculación, a un plazo de amortización máximo de 40 años.
ING Direct, tiene unas condiciones semejantes para su Hipoteca Naranja y su Hipoteca Naranja SAREB. Este préstamo hipotecario está destinado a financiar, en un plazo máximo de hasta 40 años, una primera o segunda vivienda, sin comisiones. Tiene un tipo de interés variable desde euríbor + 0,99% (1,99% TIN el primer año y 1,83%TAE Variable) para el primer inmueble. En el caso de comprar una segunda vivienda, se accede al 65% del valor de la misma como máximo, con un tipo de interés más elevado de euríbor + 1,09% (2,09%TIN durante el primer año y 1,92%TAE Variable).
La entidad con sede en la Ciudad Condal, Banco Sabadell, también es otra de las opciones que cuentan con viviendas de la oferta inmobiliaria de Solvia o Banco Santander con Altamira, entre otras opciones.
